PROYECTO DE PASTORAL
COLEGIO MARÍA CORREDENTORA
Hermanas de Nª. Sª. de la Compasión

   
1.-
Nuestra realidad colegial.
2.-
El Marco de nuestra acción pastoral.
3.-
El estilo de nuestra acción pastoral.
4.-
Campos de acción.
5.-
Las principales tareas pastorales.
6.-
Estructuras al servicio de nuestra pastoral.
7.-
Evaluación y desarrollo del proyecto.
   

2. MARCO DE NUESTRA ACCIÓN PASTORAL

La referencia más cercana de nuestra acción pastoral la situamos en el documento «Pastoral Educativa Compasionista». De todo lo que aparece en ese documento destacamos los siguientes elementos:

La integración de la fe y la vida. Queremos que el crecer como personas y el anuncio de Jesús que se lleva a cabo en el colegio integre toda la realidad (ambiente, estructuras, relaciones...) y estimule formas de vida personal y comunitaria que lleven al compromiso creyente en esa misma realidad.

La búsqueda de una sociedad nueva. Nuestro deseo es que la acción pastoral del colegio posibilite un contacto cercano y real con lo que nos rodea, y ayude a abrir los ojos con amor a las personas y a los acontecimientos. Con ello, se estimula un proyecto social que tiende a abolir fronteras y a superar todo tipo de diferencias, y que promueve el desarrollo y crecimiento de las personas y de los pueblos.

La construcción de una Iglesia que camina con los hombres y mujeres de hoy. Para nosotros, vivir y anunciar el Evangelio de Jesús es una misión que realizamos en solidaridad con todos los hombres, especialmente con los pobres y pequeños, y es una misión que nos lleva a la fraternidad, a la inculturación y a la universalidad. Esta misión nos llega desde la Iglesia de Jesús, que así crece como nuevo Pueblo de Dios que camina en la historia de todos los hombres y mujeres.

La educación de la propia experiencia de compasión. Al mismo tiempo que llevamos a cabo nuestra acción pastoral, consideramos muy necesario interiorizar la pedagogía de compasión que nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos y a dejarnos reconocer por el amor compasivo de Dios. Educando esta experiencia, sabremos poner a disposición de los demás lo que somos y lo que tenemos, e invitaremos a nuestros alumnos y alumnas a hacer lo mismo.

El modelo de María. María, que permanece junto a la cruz en comunión con su Hijo y con todos los hombres que sufren, es nuestro modelo a la hora de ser sensibles a las situaciones de debilidad y dolor (sobre todo de nuestros alumnos y alumnas) y a la hora de hacernos cercanos a esas situaciones y poner toda nuestra disponibilidad y creatividad para atenderlas.

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