PLAN DE ACCIÓN TUTORIAL
2.1.- ENSEÑAR A SER PERSONA
El núcleo y la meta de nuestra educación
es aprender quién es uno mismo y llegar a serlo. La formación
del concepto de sí mismo y la construcción de una imagen
positiva es un elemento esencial que impregna las distintas áreas
del currículo.
Los distintos profesionales asumen las líneas básicas del
desarrollo de la identidad personal, de sus momentos evolutivos y de los
factores que la favorecen, por lo que a continuación exponemos
algunas ideas fundamentales:
La identidad se construye a lo largo del desarrollo evolutivo por la
influencia de las personas significativas del medio familiar, personal
y social, y como consecuencia de las propias experiencias de éxito
y fracaso.
La diferenciación que progresivamente se establece entre yo y
el otro y entre yo y el mundo externo, ayuda a la formación de
la identidad mediante el reconocimiento de la propia individualidad
frente a los demás y frente al mundo.
El concepto de sí mismo tiene como contenido la representaciones,
valoraciones y actitudes que cada uno tiene acerca de sí mismo.
El conocimiento de sí mismo es un factor importante en la conducta
del individuo.
En la construcción de la identidad personal intervienen factores
como:
- |
La imagen positiva de uno mismo. |
- |
Los sentimientos de autoestima, autoeficacia y autoconfianza. |
- |
Las experiencias personales de éxito o fracaso. |
- |
Los resultados de los aprendizajes, las valoraciones, comentarios,
informaciones y calificaciones que el niño recibe de los
demás. |
- |
Las percepciones que tiene de las reacciones de los demás
ante su conducta. |
- |
La valoración que el niño hace de sí mismo,
expresando una actitud de aprobación o rechazo y expresando,
también, en qué medida se considera capaz, valioso
y significativo. |
El primer entorno que contribuye a la formación de la identidad
personal en el niño es la familia. Posteriormente, la escuela
le va a proporcionar el entorno para enfrentarse a un mundo real más
amplio, ofreciéndole la mejor oportunidad, después de
la familia, y junto con ella, para que puedan probar sus habilidades
y ganar el respeto de los demás. A este respecto, en la medida
en que el profesor anime y aliente al niño, le plantee retos
y le ofrezca ayuda y apoyo, le facilite y recompense por sus logros,
y le ayude a aceptar sus errores, estará fomentando en el niño
sentimientos de competencia y seguridad, haciendo que se sienta querido
y que forme una imagen positiva de sí mismo.
Es imprescindible que la familia y la escuela trabajen de forma coordinada
para evitar conflictos en el niño.
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